martes, 16 de diciembre de 2008

segundo capítulo

Como todos los jueves fui a mis clases de Piano,no soy ninguna experta,pero se tocar,y no solamente el Happy Birthday.Tengo una profesora realmente buena,se llama Amalia,nose cuantos años tenga,le calculo unos sesenta,siempre es amable conmigo,hasta puedo decir que es mi amiga,tocó en el conservatorio nacional durante treinta años,pero se retiró por un problema personal,ahora da clases en su casa,y ella dice que es feliz.

-Hola Marthita,¿Como Estas?-
-Bien,cansada,pero bien-
-Que bueno ,anda sacando las partituras-

Tocamos hora y media.Ni una sola palabra.Solo notas.Re.Do sostenido.Mi bemol.Do.Re.Mi.Me ofreció una taza de té,acepté y nos quedamos conversando quince minutos sobre temas irrelevantes.El té estaba realmente feo,frío,desabrido,como las notas secas que antes habian bailado en los no más de setenta metros cuadrados que tenía ese departamento,no iba dejar de tomarlo por cordialidad,pero pobre Amalia,debe pensar que me gustó por mi estupida sonrisa falsa,o tal vez...tal vez sepa que su té es horrible,y lo hace para probarme,quien sabe.

Caminando de regreso a casa me puse a pensar en que será de mi a los sesenta años,¿Estare viviendo sóla en un departamento de dos ambientes?¿Mi pelo naranja se teñirá de blanco? ¿Que será de mí? Solo Dios sabe,claro,si es que hay un Dios.Nunca fui muy creyente,de niña me obligaban a ir a misa,aceptaba de mala gana pero siempre cumplía.Recuerdo como si fuese ayer aquel día,a los nueve años cuando nos preparaban para la Primera Comunión , Escribe tus pecados en este papel,decía la monja,Escríbelos y arrepientete,luego quémalos,asi estaras limpio,limpio para darle cabida en tí al señor,¿Pecados? Debe ser una broma,!Tenia nueve años! No sabía con exactitud como nacían los niños y esa mujer loca quería que me arrepienta de mis acciones.No escribí nada.No soy una pecadora,y si lo fuera, pues quien es esa mujer para juzgarme ,me dije a mi misma molestísima.Obviamente terminé haciendo la primera comunión,y Sí,antes de esta tuve que confesarme ante un padre,Helena me dijo que le diga que Le habia faltado el respeto a mi mamá,y que estaba insegura sobre mi fé.Me mandó tres Avemarías de penitencia.Me parecía lo mas estúpido del mundo eso de las penitencias,por que arrodillarse y repetir palabras aprendidas de memoria,cuando "Dios" me dio una linda voz para cantar y unas piernas largas para bailar,es raro eso de la religión,definitivamente a los sesenta,monja no voy a ser.

Me olvide mis llaves otra vez,putamadre,ahora me voy a quedar aca afuera hasta que a alguien se le ocurra venir.No se si fueron veinte minutos,cuarentaycinco minutos o dos horas,el tiempo que estuve sentada afuera,no podia ni escuchar música ya que mi hermana tenía mis audífonos,no podia garabatear algo,porque no tenia con que escribir,siempre es así,tengo el Ipod,pero nunca los audífonos,el papel,pero nunca el lápiz.Se abre la puerta,¿Que rayos?,sale Helena,toda pintada,con unos tacos enormes,y un vestido que le dejaba muy poco a la imaginación,
-¿Por que no abriste? ¡Toqué el timbre unas quince veces!-
-Marthita querida,no escuche nada,estaba escuchando música,ay me olvide de devolverte los audífonos,jiji.-
-Yo tambien tengo vida Helena,la próxima me voy a molestar,es en serio.-
-Ya mamita tranquila,cualquiera se equivoca,¿o no?,¿Tienes plata para puchos?-

Un Portazo concluyó con la conversación.Es todo mi culpa,si no le hubiera prestado mis audífonos no hubiera estado escuchando música,la odio,siempre me hace lo mismo,la odio,es tan inmadura,la odio,y eso que es mayo que yo,la odio.Llegan mis papás a las nueve de la noche.No acuso a mi hermana porque sé que no voya ganar nada.Los saludo con un beso,me preparo un omelette con verduras,le doy de comer a Petra,y me voy a mi cuarto.Prendo la televisión,me encuentro con una de almodóvar,acurrucada entre mis sábanas polares me quedo dormida.Me despierto,el reloj marca las cuatro de la mañana y hay gente haciendo el amor en mi televisión,apágo la televisión y sigo durmiendo.

No hay comentarios: