En El Camino Al Colegio me choqué contra el poste, creo que los de al frente me vieron, la verdad no me importa, ni siquiera los conozco, no se quiénes son, si nunca los he visto, es porque en verdad no hay nadie en esa casa o, porque son unos marginados sociales que no quieren ver la luz.
Caminar con esos lentes no era fácil, se me caían de la cara, puedo jurar que las lunas medían mas de 1 cm. de grosor. Ni que yo fuera miope, simplemente son de descanso, eso es lo que dijo el doctor, mis papás como siempre dijeron que tenían unos en la casa y que no era necesario pagar los s/.150 de montura, para ellos era un gasto innecesario, últimamente, para ellos absolutamente todo lo que pagamos es innecesario, aparte Helena, mi hermana mayor dijo que en parte era mi culpa, por leer tanto en la noche. Estos Lentes parecían más de un disfraz de Halloween, que para leer textos en el colegio; Según mi papá, tenían mucho valor, ya que en los 60's o 70's eran los mejores, y mi abuela paterna sólo compraba cosas hechas en Europa, en cambio mi mamá dijo que eran lo último en moda, que ahora en vez de buscar tendencias futuristas e innovadoras, los diseñadores se inspiraban en objetos y accesorios del siglo pasado, me dijo que se llamaba vintage ,tuve que apuntarlo para no olvidar ese nombre.
Llegué el Colegio Tarde Otra Vez, la profesora me dijo que si volvía a llegar con retraso a una de sus clases, me haría reprobar, claro que yo no iba a dejar que esa desagradable mujer me arruine las vacaciones.
-Llegué Tarde por La Lluvia de ayer, mis papás no pudieron salir en el auto, tuve que venir a pie-
-Te Comento que ese no es mi problema, hasta donde yo se llovió en toda la ciudad, y todos tus compañeros llegaron temprano.
La Miré a los ojos, y con las miradas de toda la clase puestas en mi Gigantesco y desordenado pelo naranja, caminé hasta la última fila, me senté. Supe que ese no iba ser el mejor día.
Al Llegar A Mi Casa me recibió Petra, mi gata, a Petra la compro mi tía Inés, después de su divorcio se sentía muy sola, así que se compro un gordo gato Persa; Lamentablemente ella no supo hasta ahí que era alérgica a todo tipo de animal de pelo fino y se fue de crucero a Grecia, como soy su ahijada me lo dejó, aunque ella dice que lo hizo porque soy la mas responsable de mis familia, sé que lo hizo por quitarse un peo de encima, pero con el tiempo me encariñe mucho con esa pelota blanca y peluda, después de todo es un gato, si no come, está durmiendo. Cargué a Petra y la Lleve a mi cuarto; mí cuarto era el único lugar en mi casa donde no me sentía una intrusa, era el mas amplio de el tercer piso, aparte siempre me gustó la vista que tenía, no daba para el mar, ni mucho menos para la calle, sino para la casa de al lado. Esa Casa Siempre tuvo algo, y no lo digo por sus gigantescos árboles, ni por sus exóticas plantas, que mas de una vez hicieron entrar a los más feos insectos en mi casa, lo digo porque al abrir la ventana y mirar ese jardín yo me sentía radiante, me Sentía verde, me sentía viva. No estoy segura de que era lo que salía de ese jardín, si las plantas de colores expulsaban los olores mas exquisitos, o sí los frondosos árboles de alguna manera me hacían compañía.
El Jardín de al Lado siempre había estado prohibido para mí, primero porque la idea de violar la ley al entrar en un terreno ajeno no me agradaba en lo más mínimo, Segundo, no se con que me encontraría ahí abajo, no soy mucho de leyendas urbanas, pero tengo sentido común, y por último, para entrar en el jardín tenía que salir por mi ventana, trepar por el techo y de ahí bajar por la pared, claro que podía saltar y probar suerte, pero prefería hacerlo a mi antigua manera.
Antigua Manera, esas dos palabras van perfectamente conmigo, siempre hice todo de la manera antigua, nunca tome riesgos ni me apresuré en nada, supongo que por eso la gente de mi edad me encontraba tan aburrida, no es que no tenga amigos, es decir no tengo tantos, pero no me puedo quejar de los que tengo ,Eduardo, por ejemplo, él me trata muy bien y eso que me conoce hace muchos años, cualquiera se aburriría, o de un día para el otro se teñirían el pelo rubio, se pondrían panties negras, mini,y botas ,eso paso con Claudia, Helena dice que si yo no fuera tan conservadora y reservada ella no estaría ahora cobrando por abrir las piernas.
A Veces lo pienso y…el problema no es con la gente joven, es con todos, con mis abuelos, tíos y profesores, todos siempre me saludan con un abrazo como si acabara de morir mi marido...siempre tienen lástima en sus ojos, no se con exactitud si sea que se lamentan de mis desdichas o simplemente mi presencia baja la alegría.
En Esas ocasiones, cuando mas que sobrina intelectual, me siento una jeringa infectada, una bomba de gas lacrimógeno o la peor enfermedad, abro la ventana y miro el jardín, o mejor dicho el jardín me mira, me intimida, pero de una forma hermosa, me hace sentir parte de algo que no es del todo real, es decir, un jardín en la casa del vecino,¿Es algo mágico?¿Es un Hecho Maravilloso? No, no es pero para alguien como yo es sentirse protagonista, es sentirse ganador, por eso soy así, porque no necesito abrirme la camiseta, no necesito que todos me miren, ni tener la vista perfecta, simplemente trato de ser la protagonista de mi propia película